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Jesús Pabón (1960)

Historiador, monárquico y diputado en las elecciones de 1936, bajo su presidencia, que duró 21 años, EFE deja de ser formalmente una agencia privada


De abril de 1960 al 29 de enero de 1963

El historiador Jesús Pabón (1902-1976) había sustituido al presidente de Fabra en 1940, un año después de que se convirtiera en EFE. Antiguo director de El Correo de Andalucía, había sido elegido diputado en las elecciones de 1936 y tuvo su primer cargo en el Servicio Nacional de Prensa creado en la Guerra Civil a través de la relación con su jefe, Giménez Arnau, inspirador de EFE y figura del periodismo falangista.

Jesús Pabón Suárez de Urbina jefe de Prensa Extranjera del servicio Nacional de Prensa del Ministerio de Gobernación, Madrid 1939. EFE

Jesús Pabón Suárez de Urbina, jefe de Prensa Extranjera del servicio Nacional de Prensa del Ministerio de Gobernación, Madrid, 1939. EFE

 

Pabón también era muy monárquico. Fue miembro del numeroso Consejo Privado que don Juan de Borbón, Conde de Barcelona y padre del futuro rey de España, organizó estando ya exiliado en Portugal en los años cuarenta.

En esa época, cuando Pabón llevaba ya cuatro años como presidente de EFE, firmó un manifiesto con otras decenas de intelectuales que abogaba por la esperada restauración de la monarquía. Fue sancionado con una pena de confinamiento. Pero la cumplió discretamente y esa sanción gubernativa no impidió que siguiera otros 21 años como presidente de la Agencia.

Otra prueba de la confianza que le tenía el Gobierno fueron esos tres años que ejerció también la dirección de EFE, hasta que se decidió nombrar al sustituto de Aznar para acometer la tarea de darle a EFE presencia internacional, como deseaba el ministro Manuel Fraga Iribarne.

MADRID, 08 02 1968.- Francisco Franco y Jesus Pabon conversan animadamente durante el bautizo del Infante Felipe de Borbon. Permio Nacional de Periodismo Gráfico. EFE/Luis Alonso

Madrid, 08/02/1968.- Francisco Franco y Jesús Pabón conversan animadamente durante el bautizo del Infante Felipe de Borbón. Premio Nacional de Periodismo Gráfico. EFE/Luis Alonso

 

El escenario en el que se desenvolvía la Agencia en los primeros años sesenta experimenta un gran cambio con la remodelación de Gobierno en la que Fraga accede a la cartera de Información y Turismo, en 1962. Su larga carrera política empieza entonces con los aires aperturistas que trajo al régimen su Ley de Prensa de 1966. Sustituye a la de Serrano Suñer, promulgada en la Guerra Civil, y elimina la censura previa, las consignas y amplía la autonomía de las empresas periodísticas. Pero crea un depósito previo para las publicaciones, entre otras medidas que mantienen un control gubernamental de la información.

EFE deja formalmente de ser una agencia privada

Fraga, que tendrá gran protagonismo en la evolución de EFE, se muestra pronto muy consciente de su situación y sus posibilidades. Recuperando el espíritu de los fundadores, quiere que desarrolle un servicio internacional con relevancia en el mundo hispánico y que aporte a España información propia, no dependiente de las agencias extranjeras que entonces constituían la única fuente de sus noticias del exterior.

Si Serrano Suñer acogió y ejecutó la idea, desde sus poderes ministeriales, de fundar una agencia nacional de noticias, ahora será el apoyo decidido de otro miembro del Gobierno, aún mayor y más sostenido en el tiempo, el que permitirá a dos directores de EFE que la Agencia adquiera dimensión internacional.

Desde el Ministerio de Información y Turismo alientan a Pabón en ese objetivo, perdido una década atrás en los informes de Gómez Aparicio. En un documento de trabajo de ese ministerio se apuntaba a que empezara a ejecutarse en 1963.

Pero el plan también contempla que el Estado asegure su posición en el Consejo de Administración y el accionariado de la Agencia, al que había entrado en 1956 con un 10 por ciento. La medida se llevará a efecto en abril de 1963, cuando se realiza una ampliación de capital, que lo duplica a 20 millones de pesetas (120.202 euros). Queda en manos estatales directas un tercio (6,6 millones en acciones de mil pesetas cada una) y otro tercio lo suscribe la compañía estatal ENTEL, responsable de las redes telegráficas y de radioenlace.

Aunque varios medios y empresas privadas compran también títulos, EFE ya no es una agencia privada.

Madrid 11-6-1963.- El ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga (c) visita la sede central de la Agencia EFE, acomapñañdo por el presidente del Consejo de Administración, Jesús Pabón (i) y el director, Carlos Sentís (d). EFE/yv.

Madrid, 11/06/1963.- El ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga (c) visita la sede central de la Agencia EFE, acompañado por el presidente del Consejo de Administración, Jesús Pabón (i) y el director, Carlos Sentís (d). EFE

 

Para acometer la internacionalización de la Agencia se había decidido antes cubrir el puesto vacante de director-gerente. Se escoge a Carlos Sentís, que tenía buena relación con Fraga. Pabón vuelve a desempeñar exclusivamente la presidencia del Consejo de Administración desde enero de 1963.

En sus años como director, el presidente había gestionado las tareas informativas junto al subdirector y los responsables de las secciones, con los que se veía a diario para planificar y comentar las coberturas. Fue el primer ejemplo de reuniones de redacción de tan alto nivel del que ha quedado constancia en EFE. A partir de la etapa de presidentes-directores generales que inaugura Luis María Anson en 1976, habrá más casos de esa práctica, pero con periodicidad semanal.

La información internacional de la Agencia, que solo mantenía un corresponsal en Lisboa, seguía basada en los servicios de Reuters y UPI. La atención se concentraba en el servicio nacional. Francisco Ruiz de Elvira, que era su jefe desde la partida de Marcelino Junquera en 1961, se esforzaba por elevar la calidad.

En un boletín interno para los periodistas de CIFRA se daban entonces instrucciones para mejorar la cobertura y la redacción de las noticias siguiendo las prácticas de las agencias internacionales. También se estableció un sistema de premios que cada mes repartía mil pesetas entre los trabajos más destacados.