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Pedro Gómez Aparicio (1944)

Plantea al inicio de los años 50 un servicio de noticias para el mundo hispánico que promueva su unidad y sus valores sin la contaminación de intereses extranjeros. También aboga por reducir el control oficial de las noticias para que el servicio exterior pudiera competir con las demás agencias. Los corresponsales extranjeros en España ya no estaban sometidos a la censura desde 1946 y Gómez Aparicio reclama el mismo trato


De 13 de julio de 1944 al 5 de febrero de 1958

Cuando cesa Gállego, ejercía la presidencia de EFE, desde hacía ya cuatro años, Jesús Pabón, cercano a Giménez Arnau y antiguo responsable de medios extranjeros en el Servicio Nacional de Prensa. Pabón, al contrario que el director, tenía la confianza de la Secretaría del Movimiento. Pero faltaban candidatos con altura periodística y ascendencia entre los falangistas para nombrar al sustituto. Se opta por promover al subdirector en funciones de la Agencia, Pedro Gómez Aparicio (1903-1983), un periodista de prestigio que procede, como su antecesor, de la Editorial Católica, ha dirigido varios periódicos y participado en la fundación de la Agencia. Era conocida también su gran admiración por Franco al que entrevistaría dos veces en EFE. En la dirección permanecerá 14 años. Otro récord en ese cargo, como el de Pabón en la presidencia, que dará estabilidad a la Agencia pero no más independencia del Gobierno.

MADRID, 7/7/1971. - Torcuato Luca de Tena (i), consejero nacional del movimiento y director del Diario "ABC" fue recibido en el Pardo por el Generalísimo Franco (d). EFE/mpp

Madrid, 07/07/1971. – Torcuato Luca de Tena (i), consejero nacional del movimiento y director del Diario “ABC” fue recibido en el Pardo por el Generalísimo Franco (d). EFE

 

Sus años en EFE coincidieron con el ascenso de personalidades católicas, como él mismo, y la incipiente pérdida de poder de los falangistas en los gobiernos de Franco. Con la derrota de Alemania en la II Guerra Mundial y el aislamiento internacional de España por su cercanía con Berlín, el régimen empezará a poner distancia con el falangismo e intentará acercarse a las potencias occidentales desde su declarado anticomunismo cristiano.

Madrid, 5-01-1947.- El director de la Agencia Efe, Pedro Gómez Aparicio (c) pronuncia unas palabras durante el homenaje que le ofrecieron sus empleados tras haber recibido el premio "Francisco Franco". Efe//ct

Madrid, 05/01/1947.- El director de la Agencia EFE, Pedro Gómez Aparicio (c) pronuncia unas palabras durante el homenaje que le ofrecieron sus empleados tras haber recibido el premio “Francisco Franco”. EFE

 

La creciente hostilidad con Rusia favorece esa estrategia que culminará en la década siguiente con el cambio de posición de EEUU hacia el franquismo y la aceptación de España en la ONU. EFE y su relación con las agencias internacionales, especialmente la norteamericana UPI, ayudan al proceso. También la influencia de la agencia privada estadounidense dejará huella en EFE.

Pocos meses después de asumir el cargo, Gómez Aparicio hace su primer intento de obtener respaldo del Estado para potenciar la Agencia con más personal y servicios para España y mayor presencia internacional. En un primer informe sobre las posibilidades de EFE, que no tendrá eco en el Gobierno, igual que otros posteriores, razona que España debería prepararse para los cambios que vendrán cuando acabe la Guerra en el reparto mundial del poder, y de las agencias de noticias, y dotar mejor la suya adquiriendo más servicios internacionales y reforzando la redacción y los corresponsales para que pueda llevar la voz de España fuera de sus fronteras, como deseaban los fundadores.

Esa petición de fondos hecha por el responsable de la Agencia en octubre de 1944 es la primera de una larga lista que en el futuro irán ampliando, por escrito o verbalmente, todos sus directores y presidentes en lo que ha sido una constante en la vida de la Agencia. El Estado nunca dejará que muera, pero sí que pase dificultades para cumplir sus objetivos.

Sevilla, 17/06/1947.- Eva Duarte de Perón, esposa del Presidente de la Argentina, acudió a la salve en la iglesia de San Gil y oró ante la imagen de La Macarena, El combo muestra el reverso de la foto con el sello de la censura "autorizado" para la publicación. EFE/José Narbona/aa

Sevilla, 17/06/1947.- Eva Duarte de Perón, esposa del Presidente de la Argentina, acudió a la salve en la iglesia de San Gil y oró ante la imagen de La Macarena. El combo muestra el reverso de la foto con el sello de la censura “autorizado” para la publicación. EFE/José Narbona

 

Los siguientes intentos se producen en 1948 y en 1953. En el primero de ellos, plantea un servicio de noticias para el mundo hispánico que promueva su unidad y sus valores sin la contaminación de intereses extranjeros. También aboga por reducir el control oficial de las noticias para que el servicio exterior pudiera competir con las demás agencias. Los corresponsales extranjeros en España ya no estaban sometidos a la censura desde 1946 y Gómez Aparicio reclama el mismo trato.

Fue un paso mucho más allá de lo que permitía entonces la separación entre la información nacional de CIFRA y la internacional de EFE. La estrategia de aceptar la interferencia oficial en las informaciones para España pero salvaguardar la independencia de las que van al exterior daría resultado a la Agencia. Pero aún no.

Madrid. 14-12-1966.- José Fermín Alonso Vijuesca (d), técnico de la Agencia EFE retransmite mediante teletipo Siemens T-100. EFE /jt

Madrid. 14/12/1966.- José Fermín Alonso Vijuesca (d), técnico de la Agencia EFE, retransmite mediante teletipo Siemens T-100. EFE

 

La agencia del Movimiento disputa el trono de EFE

En ese informe de 1948 también subraya que España debía concentrarse en desarrollar una gran agencia, porque por entonces el régimen contaba con dos. La otra, PYRESA (Periódicos y Revistas Españolas Servicio de Agencia), había sido creada en 1945 para dar y compartir información entre los 40 diarios vinculados al Movimiento Nacional, el partido único durante el franquismo.

Eran, con diferencia, el mayor grupo de prensa del momento, una competencia muy fuerte en publicaciones, difusión y recursos. Desafiando el monopolio de EFE, intentó contar en 1950 con información internacional propia a través de los servicios de una agencia extranjera. Quería entrar al mercado español por esa puerta la International News Service (INS) de Nueva York, fundada por William Hearst en 1909 y que se fusionaría con United Press en 1958.

Para suerte de EFE, Gabriel Arias-Salgado, el destacado falangista que había destituido a su antecesor, asciende a ministro en 1951 como titular de la nueva cartera de Información y Turismo. De ella depende el control de todos los medios de comunicación menos PYRESA, que se queda en el Movimiento. El ministro no quiere ahora que pierda peso la agencia que tiene bajo su dependencia y será un valedor de EFE.

Aunque sus dos peticiones anteriores no habían tenido respuesta, Gómez Aparicio vuelve a presentar en 1953 otro proyecto, el tercero, para expandir EFE. Su novedad es que plantea asociarse a otras agencias, de Hispanoamérica o Europa, para intercambiar los respectivos servicios de noticias y difundirlos allá donde no lleguen.

Como medida previa, pide lo mismo que en sus anteriores propuestas, dotar a EFE de más medios y corresponsalías dentro y fuera de España para que tenga peso suficiente en la proyectada agrupación. También insiste en que su servicio exterior reciba el mismo trato libre de censura que tienen los corresponsales de las agencias internacionales en España.

MADRID, 12/01/1951.- Anverso y reverso de una fotografía con la prohibición de su publicación por no haber pasado la censura en la que aparecen el presidente de las Cortes, Esteban Bilbao Eguía (de espaldas) y el vicepresidente segundo del Gobierno, Luis Carrero Blanco (2i) durante una visita al Museo de Bebidas de Perico Chicote (2d). Efe//ct

Madrid, 12/01/1951.- Anverso y reverso de una fotografía con la prohibición de su publicación por no haber pasado la censura en la que aparecen el presidente de las Cortes, Esteban Bilbao Eguía (de espaldas) y el vicepresidente segundo del Gobierno, Luis Carrero Blanco (2i) durante una visita al Museo de Bebidas de Perico Chicote (2d). EFE

 

Y abundando en la filosofía que alumbró a EFE, puntualiza que los 30 millones de pesetas anuales (180.000 euros) que pide para ejecutar su plan, no debían ser aportados por el Estado en forma de ayuda o subvención sino de pago por los servicios que le suministre. Así se mantendría el carácter privado y no oficial de la Agencia tan valorado por los medios occidentales.

Los fondos que solicitaba suponían disparar los costes de la Agencia, que por entonces eran de unos 5 millones de pesetas al año y no llegarían a los 30 millones hasta una década después.

Aunque ese plan no prosperó, en materia de servicios de agencias extranjeras, EFE si había hecho avances importantes. Pese a que el contrato con Reuters de 1944 desencadenó el cese de su primer director, la relación acabó por ser bendecida y Gómez Aparicio firma, dos años después, con los británicos uno de los acuerdos entre agencias más productivos para la empresa española.

Se constituyó, como una sociedad participada al 50 % por cada compañía, la agencia de noticias económicas Comtelsa. La nueva firma permitió a los líderes de la información financiera mundial penetrar en el mercado español y a la agencia nacional ofrecer un servicio, fuera de su cartera habitual de medios, muy demandado por bancos y empresas. Aportó prestigio, beneficios y no tuvo competencia durante décadas. El crecimiento español de los años sesenta le dio un fuerte impulso y en ese decenio sobrepasó el centenar y medio de abonados.

UPI entra en España tras entrevistar al Caudillo

Pero los mayores efectos para EFE no llegaron en esos años de la relación con Reuters sino de la United Press International. La agencia privada norteamericana, que peleaba metro a metro los territorios informativos con la cooperativa de diarios que era Associated Press, siempre se mostró más agresiva en las noticias y en los mercados. Ambas habían hecho contactos con el Gobierno y con EFE para entrar en el mercado español con un jugoso contrato de suministro y distribución de noticias.

En noviembre de 1944, UPI logró una de las raras entrevistas que concedió Franco a los medios internacionales. En ella, el general rechazaba ser fascista o simpatizante de los nazis, que perdían la guerra, y subrayaba que la División Azul, aunque luchó con los alemanes, era una unidad de voluntarios que fueron a combatir el comunismo ruso. EFE, a cuyo mando lleva pocos meses Gómez Aparicio, despieza la entrevista y da reacciones desde otras capitales que gustan mucho al poder. Pero más aún satisface que UPI había asegurado la difusión a sus dos mil abonados.

Madrid 10-5-1945.- El director de la agencia United Press en España, Ralph Forte (2i) acompañado del director de la Agencia EFE, Pedro Gómez Aparicio (i), el director general de Prensa, Juan Aparicio, y el vicepresidente de las Cortes, José María Alfaro (i-d). EFE/yv

Madrid 10/05/1945.- El director de la agencia United Press en España, Ralph Forte (2i) acompañado del director de la Agencia EFE, Pedro Gómez Aparicio (i), el director general de Prensa, Juan Aparicio, y el vicepresidente de las Cortes, José María Alfaro (i-d). EFE

 

La agencia norteamericana aprovecha el momento para insistir en su interés en proporcionar sus noticias a EFE. El ministerio de Asuntos Exteriores recomienda que se acepte la propuesta y sirva para ampliar la relación de EFE con las grandes agencias internacionales y hacer que las noticias de España tengan mayor proyección exterior.

UPI se convierte en proveedor de EFE, junto a Reuters, apenas dos meses después. Ambas agencias son ya las fuentes principales del servicio que se envía a los periódicos españoles. Las agencias nazis, que habían sido las más utilizadas, están en desuso y la redacción se libera de las viejas presiones para privilegiar la visión alemana del conflicto.

El nuevo acuerdo de servicios trae como novedad que la agencia norteamericana debe suministrar las noticias en español y para ello monta un equipo de editores y traductores en el mismo edificio de EFE.

Empieza también a desarrollarse en la agencia hispana una deferencia por las relaciones, la forma de trabajar y el estilo de UPI, que aflorará en el futuro a través de periodistas y directivos en los que hizo escuela. Los caminos de las dos agencias se cruzarán con especial intensidad cuatro décadas después, con un servicio de radio conjunto, que fue la mayor penetración en Estados Unidos de EFE, y el intento de la agencia española por comprar una parte de la norteamericana cuando entró en quiebra.

En junio de 1945 UPI entrevistó de nuevo a Franco, que se había distanciado aún más de la Falange y promulgó, pocas semanas después, el Fuero de los Españoles. Era una de las llamadas Leyes Fundamentales del régimen que lo suaviza al reconocer, sobre el papel, derechos y libertades básicas de la ciudadanía.

ESCUELA DE PERIODISMO. Madrid, 5/5/41.- El profesor Pedro Gómez Aparicio imparte clases en la escuela de periodismo. EFE/MIGUEL CORTÉS/jgb

Escuela de Periodismo, Madrid, 05/05/1941.- El profesor Pedro Gómez Aparicio imparte clases en la Escuela de Periodismo. EFE/Miguel Cortés

 

En la entrevista, el general intenta mejorar su imagen ante los aliados, vuelve a renegar del fascismo y hace anuncios relevantes, como la convocatoria de elecciones municipales y la preparación de un Consejo del Reino. Con ese nombre apunta ya a una futura restauración de la monarquía. EFE desmenuza de nuevo la información por su hilo nacional e internacional.

Pero las entrevistas de UPI y la difusión de EFE no impiden que, acabada la II Guerra Mundial, el régimen de Franco entre en su peor periodo de hostilidad internacional. Las críticas y las represalias diplomáticas se multiplican y España queda fuera de la ONU. EFE cuenta todos los episodios aunque suavizados con matices, argumentos del Gobierno español y las reacciones que le son favorables.

Hasta 1950 no llegaría, con la normalización de relaciones diplomáticas con Estados Unidos, la relajación del aislamiento internacional de España que permitió su admisión en la ONU en 1955. También EFE, cuyo valor informativo había escalado muchos puntos con la mayor sensibilidad internacional del franquismo, cubrió esa etapa con lujo de detalles.

Pese al ambiente favorable, Gómez Aparicio no logró sacar adelante sus grandes proyectos pero consiguió mejorar las capacidades de la Agencia, que dio un fuerte impulso a los servicios gráficos al instalar su primer receptor y transmisor de telefotografía, operativo desde 1951. Con él recibía las imágenes de UPI, y también otras de AP, que luego se distribuían a los periódicos por mensajero y correo. Al primer equipo instalado en Madrid, le siguieron otros dos, en Barcelona y Bilbao.

Y el Estado entra en EFE tras premiarla

En mayo de 1952 la Agencia fue premiada con el reconocimiento de Empresa de Interés Nacional, con importantes ventajas fiscales. Pero la distinción supuso también, por primera vez, la presencia de un representante del Estado, y con poder de veto, en el Consejo de Administración. El primero fue el Subsecretario de Información y Turismo, José Luis Villar Palasí.

Las redacciones también crecieron y los 40 corresponsales que tenía la Agencia repartidos por España en los tiempos de Gállego habían pasado a 600 cuando se va su sucesor. Los fotógrafos, muchos de ellos colaboradores en provincias, eran ya 200 y el personal de plantilla rondaba esa misma cifra incluyendo administrativos y auxiliares. En el extranjero, sin embargo, no tenía ya periodistas propios y su servicio exterior se nutría sólo de UPI y Reuters.

EFE había cobrado una gran fuerza en las coberturas nacionales y en 1956 compra su conocido furgón de redacción móvil. Lleva equipos de transmisión y fotografía y se conecta a la instalación telefónica más cercana para informar de todo tipo de acontecimientos en la calle. Desde partidos y carreras ciclistas hasta inauguraciones, espectáculos y sucesos. La capacidad periodística de la Agencia unida al carácter oficioso y exclusivo que le da el Gobierno la han convertido en inevitable pero también muy útil para los medios españoles.

A comienzos de la década de los cincuenta, distribuye al año 38.000 fotografías, más de la mitad internacionales, y 50.000 noticias de una media de 400 palabras. El 35 % son del servicio internacional, el 30 % del nacional y el 1,7 % de deportes.

Pero las tarifas que cobra a los medios desde su fundación eran, según Gómez Aparicio, muy bajas y el medio centenar de emisoras abonadas no pagaban nada. Los responsables de prensa del Gobierno, interesados sobre todo en la difusión de sus informaciones no querían que se encareciera el servicio y EFE, que tenía frecuentes roces con ellos, no pudo elevar las tarifas durante más de una década, hasta 1951 y 1953.

Madrid, años 50.- Caricatura del historiador y periodista Pedro Gómez Aparicio, director de la Agencia Efe. EFE/svb.

Madrid, años 50.- Caricatura del historiador y periodista Pedro Gómez Aparicio, director de la Agencia EFE. EFE

 

Ese hito, conseguido tras duras negociaciones no le tocó ya gestionarlo al director que, a petición propia y para poder dedicarse por entero a la información, se había liberado en abril de 1950 del cargo de gerente, asumido por el presidente Jesús Pabón.

Con él en ambas funciones, se produce la segunda entrada del Estado en la sociedad anónima con la que se había constituido la Agencia. Tras la incorporación del consejero estatal por la declaración de Empresa de Interés Nacional de 1952, la Dirección General de Prensa, en noviembre de 1956, adquiere mil acciones de propietarios particulares que le otorgan un diez por ciento del capital, un millón de pesetas (6.010 euros).

EFE ya no es una agencia completamente privada, aunque el poder que ejerce el Gobierno sobre ella no ha variado en absoluto. Además de las consignas que se le dan desde la Dirección Nacional de Prensa, a menudo directamente a los redactores, estos se tienen que autocensurar y enviar a consulta cualquier noticia dudosa. Hay una lista de temas, países y personas, algunas de ellas actores de Hollywood que habían firmado cartas a favor de la República, a los que no se puede ni mencionar. En el servicio exterior las reglas son más laxas pero se mantienen pese a que el franquismo se apoya ya en los sectores católicos y no en los más duros falangistas.

Donde no existe la censura es en un boletín confidencial elaborado por la Agencia con noticias del exterior que no deben ser divulgadas pero pueden interesar a los miembros del Gobierno y la cúpula militar. Se hacían una treintena de ejemplares de los cuales uno estaba destinado al despacho de Franco.

Los cambios de los altos cargos encargados de la prensa también traen nuevos problemas a EFE. En 1956 intentan crear el puesto de subdirector de la Agencia para Waldo de Mier, que había salido de la dirección de un periódico de las islas Baleares. Gómez Aparicio ve peligrar sus competencias y, con el respaldo del presidente Pabón, se opone.

Pero tras los cambios en el Gobierno al año siguiente y los repartos de poder que desencadenan, la Dirección General de Prensa impone el nombramiento. El director sigue en el puesto mientras crecen los rumores de que se prepara su cese. Finalmente, en enero de 1958 presenta la dimisión tras 14 años en el cargo.