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América descubre EFE

La expansión de EFE en el mundo. De los teletipos al satélite. América descubre la fuerza de EFE y la coloca entre las mayores agencias de noticias de Occidente


Carlos Mendo convierte a EFE en agencia internacional

Carlos Mendo, un joven y exitoso periodista de agencia que empezó en EFE y se formó en UPI, es el profesional escogido por el ministro Manuel Fraga en 1963 para multiplicar la presencia internacional de EFE y llevarla a Iberoamérica. Ambos se conocían desde la cobertura de un viaje al extranjero del ministro y sus caminos profesionales se entrecruzarían varias veces.

Mendo, impregnado de los principios del periodismo anglosajón, quería moldear EFE a semejanza de las grandes agencias norteamericanas y contó con el apoyo de Fraga, y sus medidas aperturistas, para emprender ese camino. Pero solo en el servicio internacional. Las noticias destinadas a España seguirían esperando.

El nuevo director de EFE, también había tratado personalmente a Franco, con el que pasó una semana documentando, para la agencia norteamericana, su vida cotidiana y su buena salud. Cuando dejó la agencia, participó en la fundación del diario El País, trabajó en medios de ese grupo y en gabinetes de prensa e incursionó en la política con el Partido Popular (conservador).

Tras su primer año de gestión había ya 17 oficinas en América, Europa, Asia y África que convierten a EFE en una verdadera agencia internacional. Además de tener cobertura mundial, publica por primera vez informaciones fuera de su país de origen, en decenas de medios latinoamericanos. Cuando concluye su mandato en 1969, poco después de la salida de Fraga del Gobierno, hay más de 300 clientes en una docena de naciones del continente. América había descubierto EFE.

Ganar la confianza de esas publicaciones en un continente dominado por las agencias estadounidenses y sus altos estándares de calidad e independencia, no era tarea fácil. A principios de esa década, UPI y AP acaparaban el 80 % de las noticias internacionales de la prensa latinoamericana. El resto eran de Reuters, AFP y ANSA, que llevaban muchos años operando en la región.

MADRID, julio de 1968.- El director de la Agencia de Prensa Alemana (DPA) visita la redacción de EFE Exterior, acompañado por el director-gerente de la agencia española, Carlos Mendo. EFE/rsa

Madrid, julio de 1968.- El director de la agencia de prensa alemana (DPA) visita la redacción de EFE Exterior, acompañado por el director-gerente de la agencia española, Carlos Mendo. EFE

 

El primer obstáculo era vencer las reticencias hacia la agencia de la España de Franco y el segundo, ofrecerles algo que no les dieran ya las demás.

Mendo hace una gira de un mes por América poco después de tomar posesión del cargo, en la que contacta con directores de medios, gobernantes, empresas de telecomunicaciones y futuros corresponsales. A la vuelta, en un informe al Consejo de Administración, propone lo que debe hacer EFE para convertirse en una agencia de éxito en la América hispana. Y se lo aprueban.

En el terreno informativo la Agencia debía contar con delegaciones fuertes para dar la información amplia y los enfoques latinoamericanos que las otras agencias descuidaban. Tener delegados bien conectados con el mundo del periodismo, la política y la vida cultural y social. EFE no podía competir con el despliegue de las grandes agencias pero necesitaba cobertura propia en las principales capitales de Europa y en puntos estratégicos del globo para dar un servicio internacional completo y enfocado en los intereses del mundo hispano desde su propia óptica.

Como empresa, debía mantener carácter privado, sin otro control del Estado que la participación del capital que ya tenía. Por último, había que evitar la censura o la interferencia gubernamental en la información y hacer un servicio de calidad e independencia periodística, a la altura de los que ofrecía la competencia.

La fórmula Mendo, que seguirían aplicando y ampliando los directivos que le sucedieron, dio resultado.

Un republicano del exilio al frente de la primera delegación en América

Meses después de presentar aquel informe se inaugura, en 1966 en Buenos Aires, la primera delegación de EFE en América y pone al frente de ella a uno de los periodistas españoles más influyentes en la Argentina de aquel momento, Mariano Perla. Antes de emigrar allí, en la Guerra Civil, había trabajado activamente en los medios del Partido Comunista y estaba muy vinculado al Centro Republicano Español de la capital porteña. Con los años se había vuelto más conservador, pero era una muestra del talante con el que la agencia española llegaba al Nuevo Mundo.

En pocos meses, se abren también las delegaciones de Nueva York, con una oficina adscrita en Washington, y las de Santiago de Chile, Lima, Caracas y México. Siguen, como subdelegaciones dependientes de las anteriores, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Uruguay y, un año más tarde, República Dominicana. Los delegados y corresponsales contratados, son en su mayoría, periodistas españoles con arraigo local que tienen el perfil profesional proyectado por Mendo.

También se contratan líneas de comunicación que enlazan las oficinas con dos cabeceras de transmisión, una en Nueva York, a la que se conectan México y Caracas, y otra en Buenos Aires, que da servicio al resto. El nuevo servicio internacional de EFE arranca el 2 de enero de 1966.

A los clientes, que reciben las noticias por teletipo o mensajero, se les ofrece el servicio en prueba gratuita durante varios meses y los contratos aumentan de forma sostenida. La información deportiva y la taurina son un gancho. En el Mundial de Fútbol de 1966 en Inglaterra, escribe para EFE, entre otras figuras deportivas, Alfredo Di Stéfano, y en el de México de 1970, Pelé.

SANTOS (BRASIL), 08/12/1969.- El futbolista brasileño Edson Arantes do Nascimento "Pelé", habla por teléfono tras firmar un contrato con la Agencia Efe, para la eleboración de cinco artículos sobre el campeonato del mundo de 1970 y su experiencia en los mundiales anteriores. Los articulos que escribirá para Efe, constituyen la primera experiencia del futbolista como reportero en una Agencia Internacional de Noticias. EFE

Santos (Brasil), 08/12/1969.- El futbolista brasileño Edson Arantes do Nascimento “Pelé”, tras firmar un contrato con la Agencia EFE para elaborar cinco artículos sobre el campeonato del mundo de 1970 y su experiencia en los mundiales anteriores. Los artículos que escribió constituyeron la primera experiencia del futbolista como reportero en una agencia internacional de noticias. EFE

 

Brasil es el único país donde la Agencia no logra entrar con fuerza. Se empieza a traducir el servicio al portugués en 1967 y se dejará de hacerlo en 1976 sin haber conseguido una cartera de clientes relevantes.

Después de organizar la red americana, Mendo hace otra larga gira por Europa, en marzo de 1967, para reforzar las corresponsalías y abrir nuevas oficinas. Se contrata personal y sedes en cuatro capitales, París, Londres, Bonn y Roma, y se abren Bruselas y Ginebra.

Para cubrir el norte de África estaba funcionando ya una corresponsalía en Rabat, en intercambio con la agencia MAP. En Asia, se reabre y refuerza Manila, que contrata los servicios de varias agencias nacionales y, en 1967, empieza a enviar una veintena de noticias diarias.

En España, Mendo se esfuerza también por que las noticias nacionales se ajusten a los usos de las agencias anglosajonas mientras se amplían corresponsalías y delegaciones. Santiago de Compostela, en 1967, y Sevilla, al año siguiente, se suman a las dos existentes hasta entonces, Barcelona y Bilbao.

Ese mismo año se compra la agencia gráfica española Fiel, la última con la letra F que se suma a la empresa. Al concluir el mandato de Mendo, CIFRA tenía 500 corresponsales por toda España y una plantilla de 300 personas en Madrid. Transmitía 200 informaciones nacionales diarias y un centenar de fotografías.

Siete representantes de la prensa en el Consejo de EFE

En las noticias internacionales y las de España para el exterior, Mendo, al contrario que Gómez Aparicio, había conseguido librarse de la censura. Pero la información destinada a los medios nacionales, que temían las sanciones de la Ley Fraga, estaba sujeta a una autocensura común a toda la prensa española. Esa misma ley había hecho oficial el monopolio de EFE en la distribución de noticias de agencias extranjeras.

Cuando Mendo empezó a dirigir la Agencia, presidía su Consejo de Administración Carlos Sentís, a quien en febrero de 1967 sustituye Miguel Mateu Pla, un rico empresario catalán que había sido alcalde de Barcelona tras la victoria de Franco y embajador en Francia. Presidió muchos consejos de administración, entre ellos el de EFE, sólo año y medio.

Bajo esas dos presidencias se consiguió otra de las viejas aspiraciones de los directores de la Agencia: aumentar la presencia de los medios en su accionariado. Entre 1965 y 1969 se hacen tres ampliaciones del Consejo, que pasa de 10 a 15 miembros, y entran siete procedentes de la prensa y uno del sindicato vertical del sector. También se hizo una ampliación de capital desde los 20 millones de 1963 a 50 millones.

El despliegue de EFE necesitaba más dinero del Estado. El Ministerio de Información y Turismo liquida 40 millones de pesetas (240.000 euros) de deuda acumulada y hace dos aportaciones de 68 millones en 1966 y 1967. Los pagos del Estado entre 1968 y 1971 van subiendo, además, desde 53 a 93 millones de pesetas.

La EFE de Mendo deja muchas anécdotas para la historia, como la foto del baño en las playas meridionales de Palomares de él, el presidente Sentís, el embajador de Estados Unidos, Angier Biddle Duke, y Fraga. El ministro quería mostrar que no había contaminación tras la caída accidental de cuatro bombas nucleares norteamericanas en esa zona el 17 de enero de 1966.

PALOMARES 8-3-66.- El ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga conversa con el presidente de la Agencia EFE, Carlos Mendo (i), momentos antes de bañarse en la playa de Palomares para demostrar que no existe radioactividad cincuenta días después del accidente aéreo entre un B-52 y un avión nodriza del ejército americano, que provocó la caída de cuatro bombas en la zona . EFE/Luis Alonso/jb/yv

Palomares (Almería), 08/03/1966.- El ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, conversa con el director de la Agencia EFE, Carlos Mendo (i), momentos antes de bañarse en la playa de Palomares para demostrar que no existe radioactividad cincuenta días después del accidente aéreo entre un B-52 y un avión nodriza del ejército americano que provocó la caída de cuatro bombas en la zona . EFE/Luis Alonso

 

El mandato de Mendo en EFE estuvo muy ligado a Fraga. Cuando éste queda fuera del Gobierno, en octubre de 1969, por disputas internas del régimen, el director de EFE cesa poco después.

Ese Ministerio recae en Alfredo Sánchez Bella, antiguo embajador en Roma. A la dirección de EFE va uno de sus hombres de confianza, el periodista gallego Alejandro Armesto, que había sido su consejero de prensa en Italia.

Mendo pasa por las redacciones de ABC y El País de Madrid, gabinetes de empresas y la embajada de España en Londres, concedida a Fraga desde su salida del Ejecutivo. Muerto ya Franco, el exministro es nombrado, en diciembre de 1975, vicepresidente segundo y titular de Interior en el Gobierno de Carlos Arias Navarro, al que en julio de 1976, sustituye Adolfo Suárez.

Mendo desempeña su segunda etapa de director de EFE en aquellos meses, desde febrero a septiembre de 1976, con José María Alfaro Polanco, una personalidad de las letras, el periodismo y la diplomacia de entonces, como presidente del Consejo de Administración.

Su segundo y breve paso por la Agencia, que había seguido creciendo internacionalmente con Armesto, fue mucho menos relevante. Ficha como subdirectores a dos periodistas vinculados al grupo de Cambio16, Juan Roldán y Manuel Velasco, que dejan EFE antes que Mendo. Velasco redactó el primer Manual de Estilo de la Agencia publicado como tal.

El periodista que dirigió la primera expansión de EFE en América, se marcha, finalmente, con la llegada de su primer presidente ejecutivo, Luis María Anson.

La era Armesto rasga el telón de acero español y crea ACAN

Entretanto, con Alejandro Armesto se había consolidado la presencia en el exterior de la Agencia y también la nacional. Se abrieron delegaciones en La Habana y Moscú, plazas hasta entonces vetadas por el franquismo, y se creo la exitosa Agencia Centroamericana de Noticias (ACAN). Cuando asumió la presidencia el periodista gallego, antes director de varios medios, afirmó en una comunicación a los clientes que su propósito era continuar el trabajo hecho para expandir la Agencia. Ese objetivo definió su gestión.

EFE contaba con una destacada red de corresponsalías en América y otra más modesta en Europa capaz de cubrir la información relevante. Pero carecía de presencia alguna en los países de regímenes comunistas. Estaba oficialmente vetado cualquier contacto con ellos. Al contrario que a Mendo en un intento anterior, a Armesto le autorizan en 1972, con el franquismo más relajado, la firma de convenios de intercambio de servicios y corresponsales con la agencia rusa TASS y la cubana Prensa Latina. En una segunda fase, se hacen acuerdos de intercambio solo de noticas con las agencias de otros dos países del Este, Rumanía y Checoslovaquia. La Agencia rasga así, en el plano informativo, el telón de acero que había entre España y las naciones de la órbita soviética desde el final de la II Guerra Mundial.

Panamá, 23-6-1973.- Inauguración oficial de la Agencia Centroamericana de Noticias (ACAN), en la sede central en el edificio "Atalaya" en la Avenida de Balboa. De izquierda a derecha: Zoilo Gutiérrez Martínez de la Vega, primer director-gerente de ACAN; José Luis García Gallego, subdirector de EFE Exterior (Madrid); Alberto García Marrder, primer redactor jefe de ACAN; Joaquín Juste Werner, primer secretario de la embajada de España en Panamá; Guido Fernández, director del diario costarricense "La Nación"; Javier Chamorro, gerente del diario nicaragüense "La Prensa"; Manuel Aznar Zubigaray, presidente de EFE; Augusto Carballo, gerente de "Teletica Canal 7", de San José; Luis Pallais Debayle, directro del diario "Novedades" de Managua; Rafael Oliverio Cano, director-gerente de "Canal 6 de Televisión" y de la emisora de radio "Estación Equis" de Nicaragua; Jaime de la Guardia, gerente de "Corporación Panameña de Radiodifusión" (Grupo Eleta); Octavio Sacasa Raskosky, gerente del "Canal 2 de Televisión", también de Nicaragua; Hermodio Icaza Sánchez, gerente general de "Editora Renovación", de Panamá (diarios Crítica, Matutino y La República); José Antonio Cardona Más, director de noticias del "Canal 4 de Televisión (Grupo Eleta). EFE

Panamá, 23/06/1973.- Inauguración oficial de la Agencia Centroamericana de Noticias (ACAN), en la sede central en el edificio “Atalaya” en la Avenida de Balboa. De izquierda a derecha: Zoilo Gutiérrez Martínez de la Vega, primer director-gerente de ACAN; José Luis García Gallego, subdirector de EFE Exterior (Madrid); Alberto García Marder, primer redactor jefe de ACAN; Joaquín Juste Werner, primer secretario de la embajada de España en Panamá; Guido Fernández, director del diario costarricense “La Nación”; Javier Chamorro, gerente del diario nicaragüense “La Prensa”; Manuel Aznar Zubigaray, presidente de EFE; Augusto Carballo, gerente de “Teletica Canal 7”, de San José; Luis Pallais Debayle, director del diario “Novedades” de Managua; Rafael Oliverio Cano, director-gerente de “Canal 6 de Televisión” y de la emisora de radio “Estación Equis” de Nicaragua; Jaime de la Guardia, gerente de “Corporación Panameña de Radiodifusión” (Grupo Eleta); Octavio Sacasa Raskosky, gerente del “Canal 2 de Televisión”, también de Nicaragua; Hermodio Icaza Sánchez, gerente general de “Editora Renovación”, de Panamá (diarios Crítica, Matutino y La República); José Antonio Cardona Más, director de noticias del “Canal 4 de Televisión (Grupo Eleta). EFE

 

Los acuerdos con agencias se extienden a varias más de Europa y el mundo islámico a las que se ofrece el servicio en español, inglés o francés. Los dos primeros y pequeños equipos de traducción a esas lenguas se habían creado en 1970 y producían unas 40 noticias al día sobre España.

La gestión internacional de Armesto se apunta también el tanto de la creación de ACAN. La agencia regional le da pronto a EFE supremacía informativa en el istmo y una contribución a su hilo de noticias superior a las demás agencias en acontecimientos que saltarán a las primeras páginas de la prensa durante tres décadas.

La creación de la agencia centroamericana se deriva de un proyecto del ministro Sánchez Bella para asociar a la agencia española con otras de Latinoamérica y formar la mayor fuente de información de los países hispanos. Cuesta convencerle de que las agencias de noticias de esos países son gubernamentales y sus periódicos empresas privadas que desconfían de ellas. Pero finalmente, tras una gira exploratoria del delegado de EFE en Colombia, Zoilo Gutiérrez, por Centroamérica, se decide hacer allí el experimento. Habían acogido bien la iniciativa muchos propietarios y directivos de prensa y, sobre todo, el general Omar Torrijos, cuya amistad personal con el representante de EFE le abriría muchas puertas a la nueva agencia.

Centroamérica, como nunca antes se había contado

A finales de 1972 se creó una sociedad anónima en Panamá, sede de la nueva compañía y de su redacción central, en la que inicialmente participan 18 medios del istmo y la agencia española, que adquiere el 33 % del capital. En 1973, se abren las cinco delegaciones en los demás países de la zona y se contrata a los periodistas centroamericanos que las dirigen. Una red de microondas une a todas con Panamá, que edita y envía medio centenar de noticias diarias a Madrid y, directamente, a los clientes de ACAN. La gran mayoría se suscribe también al servicio internacional de la agencia española.

ACAN-EFE, que es el acrónimo con el que se difunde el servicio regional, empieza a contar América Central en primera persona, con una variedad, volumen y detalle que supera a las competidoras y se convierte en poco tiempo en la principal agencia en el istmo.

Dos años después de su creación, EFE usa su marca para cubrir los Juegos Panamericanos de 1975 en México, de donde había sido temporalmente expulsada en represalia por las sentencias de muerte dictadas en España contra miembros de las organizaciones terroristas ETA y FRAP.

El servicio internacional había experimentado cuatro años antes una mejora en rapidez y volumen de transmisión con la contratación de las primeras líneas de comunicación vía satélite. Unieron Madrid con Santiago de Chile, Río de Janeiro, Lima, Caracas, Panamá y México. Esos seis países, junto con Buenos Aires y Nueva York que contaban ya con líneas de 24 horas, hacían de cabeceras de distribución para el resto de las delegaciones.

ESPAÑA ATENTADO CARRERO BLANCOMADRID, 20/12/1973.- Lugar donde se produjo la explosión, en la esquina de las calles Maldonado y Claudio Coello, que alcanzó el automovil del Parque móvil en el que viajaba el presidente del Gobierno, Almirante Carrero Blanco. EFE

Madrid, 20/12/1973.- Lugar del atentado donde se produjo la explosión, en la esquina de las calles Maldonado y Claudio Coello, que alcanzó el automóvil en el que viajaba el presidente del Gobierno, Almirante Carrero Blanco. EFE

 

En España, entretanto, la redacción y las delegaciones nacionales tienen que esmerarse y afinar la edición para contar manifestaciones, protestas y otros temas delicados en la incipiente y a menudo contradictoria apertura informativa de los últimos años de Franco. La Agencia, de un modo u otro, logra dar noticia de cuanto ocurre y contribuye, según su cronista Víctor Olmos, a ampliar los espacios de libertad informativa.

En los años de Armesto, se producen los dos hechos que más convulsionan el régimen, el asesinato del presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, en un atentado de ETA en 1973, y la muerte de Franco, en 1975. EFE no pudo ser la primera en dar la noticia, que sus periodistas conocieron rápidamente por fuentes extraoficiales, por esperar la autorización del director, cuyo teléfono estaba ocupado.

EFE se hace global con Anson

Con la llegada de Adolfo Suárez al Gobierno asume la presidencia de EFE, en septiembre de 1976, Luis María Anson (Madrid, 1934). En los seis años y cuatro meses que permaneció en el puesto hizo crecer internacionalmente a la Agencia hasta convertirla en la quinta de Occidente por despliegue informativo y volumen de servicios y clientes. Democratizó los estatutos, multiplicó sedes, personal, instalaciones y equipos y creó los departamentos de televisión y radio, entre otros logros.

Su paso fue un torbellino de iniciativas y cambios que se beneficiaron de la democratización de España y la desaparición de la censura. Al final de su etapa, emergió una EFE más profesionalizada, fuerte y con nuevas capacidades, que podía hablar de tú a tú en el mundo hispano a sus más grandes competidoras.

La vida profesional de Anson también había sido y seguiría siendo un torbellino. Cuando llega a EFE, con experiencia sobre todo en las publicaciones del diario ABC de Madrid como directivo y corresponsal, había obtenido ya varios de los principales premios periodísticos españoles y con el paso de los años coleccionaría los que le faltaban, además del Príncipe de Asturias, el Nacional de Literatura y el ingreso en la Academia de la Lengua.

Anson, muy monárquico, conservador y de una incansable actividad profesional y social, tenía una reconocida capacidad para conseguir apoyos económicos y sumar voluntades a sus proyectos. Fue el primer presidente de EFE con poderes ejecutivos y el primer periodista que la dirigió sin la sombra de algún ministro responsable de prensa. Gozó también, durante casi todo su mandato, de una holgura financiera facilitada por el Estado tan novedosa como irrepetible en la historia de la Agencia.

El gasto anual pasó de 545 millones de pesetas a 3.300 (19,8 millones de euros) y los ingresos de 535 a 2.900 millones. EFE creció a lo grande.

Los empleados fijos de la plantilla española subieron de 500 a 750 y había más de un millar de colaboradores y fotógrafos disponibles en los principales núcleos de población de España. Abrió siete delegaciones nacionales y 24 en el exterior, donde además se contrataron medio centenar de colaboradores y corresponsales en diferentes países. La producción subió de unas 70.000 noticias anuales a más de 100.000.

Toda la información de la Agencia se unificó en su marca internacional y desaparecieron Alfil, en deportes, y CIFRA, que durante 37 años se había usado para los servicios nacionales.

EFE estableció en sus estatutos que su objetivo era dar información exacta e imparcial en España y el mundo y renunció, en 1978, al monopolio de la distribución de las agencias extranjeras en la prensa española.

Para la financiación de la empresa, Anson sustituyó ese mismo año las subvenciones directas por el modelo de contrato de servicios con el Estado, inspirado en AFP, y los pagos se cuadruplicaron. Subió los salarios y las categorías laborales de los empleados y sometió sus reformas a un referéndum de los trabajadores que ganó abrumadoramente.

Madrid, 29-10-1978.- El jurado de los I Premios EFE de Periodismo a la Mejor Fotografía de 1977. En la foto, los miembros del jurado durante las deliberaciones, entre ellos está el presidente de la Agencia EFE, Luis María Ansón (4i). EFE/ig

Madrid, 29/10/1978.- El jurado de los I Premios EFE de Periodismo durante las deliberaciones, entre ellos está el presidente de la Agencia EFE, Luis María Anson (4i). EFE

 

En 1977, creó los premios internacionales EFE de periodismo, luego llamados Rey de España. En 1981, el Departamento de Español Urgente para asesorar en el uso del idioma. Mientras, organizaba cientos de actos y encuentros con todo tipo de personalidades para dar a conocer la Agencia. Procuró reunirse, además, personalmente con casi todos los empleados almorzando cada día con uno de ellos.

Valoraba mucho la representatividad de las sedes y compró 19 casas-oficina en buenas localizaciones urbanas de España y de otros doce países y trasladó la sede principal a un edificio mucho mayor en la calle Espronceda de Madrid. En el antiguo de la calle Ayala, la nueva EFE ya no cabía.

Aunque le criticaron ese despliegue inmobiliario, él defendía que hacer vivir al corresponsal jefe en el local de trabajo daba mayor capacidad de respuesta y seguimiento periodístico. En esa época, sin internet, ordenadores portátiles, ni teléfono móvil, era imprescindible acudir a la oficina para atender la información. Tras dejar EFE, subrayó públicamente que las compras de casas habían sido una buena inversión porque costaron 343 millones de pesetas y en 1983 estaban valoradas en más del doble, 713 millones (4,3 millones de euros). Ese patrimonio se vendió poco a poco, en las décadas siguientes, para hacer caja y enjugar pérdidas.

Los pagos del Estado, que en 1976 eran de 400 millones de pesetas, ascendieron en los años siguientes a mil millones anuales. En 1981 el contrato se elevó a 1.585 millones y en 1982 a 1.800 millones (4,8 millones de euros).

Con ese respaldo económico, se abren nuevas oficinas y corresponsalías en ocho puntos de la zona de Asia-Pacífico, incluido Pekín, catorce de Oriente Medio y África, otras tantas de América y diez más de Europa. Cada una de ellas cubre el país donde está y otros cercanos. EFE se convierte, por primera vez, en una agencia global.

La ofensiva internacional falla en Estados Unidos, donde se crea en 1980, con socios locales, una agencia inspirada en ACAN para dar información a los 20 millones de hispanas que vivían en ese país. Pero no prosperará. La Agencia de Comunicaciones Hispano Americana, ACHA, se instala en una casa-oficina en Houston con Miguel Ángel Nieto como director. Pero no consigue clientes suficientes para cubrir gastos y las noticias que produce, al contrario que las de Centroamérica, son muy locales, sin interés para el servicio internacional. El sucesor de Anson, Ricardo Utrilla cierra el proyecto en 1983.

Los servicios audiovisuales cimentan en esta etapa su crecimiento posterior. En 1977 se instala un estudio de radio en la Central y se refuerza la producción de bloques informativos y de crónicas internacionales. Éstas se empiezan a pasar por primera vez con las voces de los corresponsales y no locutadas en Madrid. Para impulsar los servicios de video, se organiza, en 1981, un departamento específico con Eugenio Pontón al frente y la vista puesta en las cadenas regionales que empiezan a surgir en la nueva España de las autonomías. También se envían algunas entrevistas y programas enlatados a clientes de América.

Los servicios de fotografía para España, basados en UPI, se incrementan contratando la otra agencia internacional que disponía de ellos, AP. En el Mundial de Fútbol de 1982 disputado en España, los clientes reciben las primeras imágenes distribuidas en color.

Barcelona , 13-6-1982.- Jóvenes con la camistea de la Selección nacional Española desfilan en el Estadio del Nou Camp , durante el acto inaugural del Campeonato Mundial de Futbol

Barcelona , 13/06/1982.- Jóvenes con la camiseta de la Selección Nacional Española desfilan en el Nou Camp durante el acto inaugural del Campeonato Mundial de Fútbol. EFE

 

En Madrid se instalan pantallas de edición para elaborar y transmitir las noticias, que sustituyen a las máquinas de escribir y los teletipos, y se renuevan los servidores centrales. Ahora pueden gestionar un volumen de información mucho mayor.

En las reformas de los estatutos de EFE que se realizan en 1977 se establecen requisitos para el nombramiento de los presidentes directores generales. Han de ser periodistas de prestigio con al menos diez años de profesión y no haber pertenecido a partidos políticos en los últimos tres años. También se crea una Comisión de Directores con los profesionales que desempeñan ese cargo en la empresa. Tienen que tener al menos dos años de antigüedad y no militar ni haber militado en partidos.

Ese mismo año se nombra al primer gerente de EFE, José Ventura Olaguíbel. El cargo se volverá habitual en el organigrama de la empresa.

El crecimiento de EFE en todos los frentes se traduce en una mayor difusión en América Latina. Muchos de sus medios valoran sus noticias pensadas y escritas originalmente en castellano, sin mediación de traducciones, y orientadas a sus intereses informativos.

En 1976, el investigador chileno Fernando Reyes Matta, situaba la publicación de la agencia española en la región en un 8 %, detrás de AFP (10 %), Reuters (9), AP (21) y UPI (39). En 1983, cuando se va Anson, otro estudio de Eleazar Díaz Rangel, profesor venezolano fundador de la Federación Latinoamericana de Periodistas, eleva a EFE a la tercera posición, detrás de UPI y AP y por delante de Reuters y AFP. Los estudios internos de la Agencia corroboraban esos datos.

Anson encarga la redacción de un nuevo manual de estilo dedicado solo a temas lingüísticos, al académico Fernando Lázaro Carreter. En el prólogo de su tercera edición, a finales de 1981, el presidente de EFE afirma que los servicios de la Agencia llegan ya a los principales medios impresos y audiovisuales del mundo hispánico y evitan un tradicional “colonialismo informativo”.Tras su intensa etapa de reformas y expansión, Anson fue sustituido por Ricardo Utrilla tres meses después de que el Partido Socialista ganara las elecciones generales de 1982 en España.

Utrilla predica con el ejemplo de las agencias anglosajonas

Utrilla (1935-2005) viene del periodismo de agencia, como Carlos Mendo. Había trabajado unos años para EFE y muchos más para Agence France-Presse, en París y Estados Unidos. Se pone al frente de la Agencia en medio de los cambios políticos que trae a España la primera victoria socialista de la democracia, tras los cuarenta años del régimen de Franco y la compleja transición a la monarquía constitucional.

En su bagaje profesional pesaba mucho el paso, más reciente, por la dirección de Cambio 16, Diario 16 y otras publicaciones de un grupo que tenía un gran protagonismo en el periodismo de entonces. Por él pasaron también algunos de los más estrechos colaboradores del presidente.

Madrid 17-5-1984.- El presidente de la Agencia EFE, Ricardo Utrilla (d) entrega al presidente del Gobierno, Felipe González un "teletipo rojo" instalado por la Agencia EFE en el Palacio de La Moncloa. EFE/yv

Madrid, 17/05/1984.- El presidente de la Agencia EFE, Ricardo Utrilla (d) entrega al presidente del Gobierno, Felipe González, un teletipo instalado por la Agencia EFE en el Palacio de La Moncloa. EFE

 

Uno de ellos, Manuel Velasco, que había sido ya directivo en la segunda etapa de Mendo y era jefe de Internacional con Utrilla, se convierte, en 1984, en el primer director de Información de la Agencia. Ese puesto se mantendrá desde entonces como el número dos en el organigrama. Velasco, sin embargo, solo lo ejerce un año. Fue sustituido por Miguel Higueras, director de internacional con Anson y, hasta su ascenso, jefe de Enlace Informativo. La tercera figura clave en el equipo es Manuel Rodríguez Mora, que vuelve a quedar al frente de Nacional, tras unos años fuera de la Agencia, en el Grupo 16.

Utrilla es el primer presidente en aplicar recortes de plantilla. A su llegada en 1982 es de 735 empleados y la deja, en 1986, en 95 menos tras un plan de bajas incentivadas aplicado en 1984. La austeridad que se imponía en las entidades estatales por la situación de la economía hace que los salarios de la Agencia suban también por debajo del IPC. En una empresa en la que se había registrado muy poca conflictividad laboral, Utrilla afronta una fuerte contestación sindical. Sumada a las tensiones en el Consejo de Administración, las polémicas que surgen por un servicio conjunto con UPI e incluso por el cambio del logotipo tradicional de EFE, en 1986, el presidente es interpelado varias veces en el Congreso de los Diputados.

Los directores, degradados a jefes

También tuvo roces, desde su nombramiento, con algunos miembros del Consejo de Administración. La reforma que hace de los estatutos de la Agencia elimina la condición de no haber militado en partidos políticos pero introduce otra que impide ser consejero a quienes ejerzan cargos en otros medios. Esa cláusula obliga a salir del Consejo a Carlos Luis Álvarez “Cándido” y a Alfonso Palomares, que dos años después le sustituirá en la presidencia.

Entre las medidas de austeridad de esa etapa, se eliminan los cargos de director creados por Anson. Ahora pasan a denominarse oficialmente “jefes”.

En sus cuatro años de gestión, Utrilla se empeñó en varios proyectos internacionales, de los que solo uno le sobrevivió, y en acercar los servicios de la Agencia a los estándares y las prácticas de las agencias anglosajonas. Pese a su esfuerzo por continuar el crecimiento de EFE en América, que consolida pero sin avances llamativos, deja mayor huella en los servicios nacionales.

MADRID, 20/09/1989.- Redacción de Nacional de la sede central de la Agencia EFE, situada en la calle Espronceda, de Madrid. EFE/Paco Moreno/caa

Madrid, 20/09/1989.- Redacción de Nacional de la sede central de la Agencia EFE, situada en la calle Espronceda, de Madrid. EFE/Paco Moreno

 

La España de las autonomías instaurada con la Constitución de 1978 había generado una gran actividad informativa de carácter regional, con administraciones, instituciones y actividades que hasta entonces no existían. Las ocho delegaciones nacionales que había en España se convierten en 17, una por cada región autónoma, y al final de su mandato hay otros tantos servicios regionales de noticias que cuadriplican en su conjunto las 200 noticias diarias del hilo nacional.

Para cubrir los costes de ese despliegue y en la misma línea del contrato de servicios con el Estado implantado en la etapa anterior, EFE empieza a suscribir convenios de colaboración y suministro de noticias con los gobiernos de las autonomías. El primero, con el de Madrid en 1984. En esos acuerdos la Agencia se reserva todas las decisiones sobre la información, con plena independencia, y las administraciones pagan por las noticias que reciben y los gastos derivados de infraestructura y coberturas, que no podrían sufragarse solo con lo que genera el mercado. Los medios locales de cada región tienen acceso al servicio con tarifas reducidas.

Los convenios autonómicos no salvan a EFE de las pérdidas

La captación de nuevas fuentes de ingresos no evita que los costes sigan subiendo. Las tarifas que paga el Estado no aumentan de manera regular ni todos los años. La Agencia acumula pérdidas en cada ejercicio: 724 millones de pesetas en 1983; 99 millones en 1984; 340 en 1985; y 453 en 1986. Los ingresos del Estado, que en 1982 habían sido de 1.800 millones de pesetas, suben a 2.105 millones, en 1983, y a 2.750 en 1984. Pero no aumentan al ritmo de los gastos en 1985 (2.923 millones), y sufren un recorte en 1986 (2.879 millones), el último año de Utrilla.

Entre las novedades que introdujo en la Agencia, Utrilla editó, en 1985, un anuario de 1.550 páginas con información detallada de todos los países iberoamericanos. Siguió publicándose, con menor volumen, durante dos décadas. Lanzó, además, los artículos de Crónicas Fin de Siglo, inspirados en los de Grandes Firmas pero de más actualidad y escritos por políticos y expertos, no por literatos. También convirtió los galardones creados por Anson con el nombre de EFE en los Premios Rey de España de Periodismo, que pasó a entregar el monarca.

Madrid, 5-10-1983.- El rey Don Juan Carlos recibe en audiencia a los miembros del jurados de los "I Premios Internacionales de Periodismo Rey de España", con motivo de la entrega de los premios, celebrada en el Palacio de la Zarzuela. En la foto, (i-d) Luis Yáñez (titular del ICI y presidente del jurado), Ricardo Utrilla (Presidente de la Agencia EFE y vice presidente del jurado), José Tomás Reveco (Chile), Marcelo Cevallos (Ecuador), Oscar Alarcón (Colombia), Carlos Mora (Cuba), Rolando Angulo (Costa Rica), Vicente Royo (secretario del jurado) y el rey Juan Carlos. EFE/ig

Madrid, 05/010/1983.- El rey Don Juan Carlos recibe en audiencia a los miembros del jurado de los “I Premios Internacionales de Periodismo Rey de España”, con motivo de la entrega de los premios, celebrada en el Palacio de la Zarzuela. En la foto, (i-d) Luis Yáñez (titular del ICI y presidente del jurado), Ricardo Utrilla (Presidente de la Agencia EFE y vicepresidente del jurado), José Tomás Reveco (Chile), Marcelo Cevallos (Ecuador), Oscar Alarcón (Colombia), Carlos Mora (Cuba), Rolando Angulo (Costa Rica), Vicente Royo (secretario del jurado) y el rey Juan Carlos. EFE

 

En el plano internacional, el servicio de radio conjunto con UPI creado en 1983 logró la mayor penetración de la agencia española en Estados Unidos. Sus noticias y las voces de sus corresponsales por todo el mundo llegaban a 60 emisoras hispanas de ese país. Pero en España se critican las cláusulas del contrato favorables a la agencia norteamericana que, mientras, entra en quiebra en 1985. Utrilla se propone comprar su servicio en español, aunque el Gobierno no quería. Se lleva la puja el empresario de prensa mexicana Mario Vázquez Raña y UPI acabará por desaparecer del panorama de las grandes agencias.

El otro gran proyecto internacional de esa etapa es la creación de un servicio en inglés que alcanza gran calidad, a la altura de las agencias anglosajonas. Lo organiza en Madrid y lo intenta vender en Estados Unidos y Europa un periodista norteamericano que había colaborado también con el Grupo 16, Dwight Porter. Se inaugura en 1983 y consigue algunos clientes de renombre, como la BBC. Pero apenas produce 50 noticias, que no reflejan el servicio de EFE, y su concienzuda elaboración le resta agilidad. Desaparece bajo la siguiente presidencia.

Utrilla sí tiene éxito con el servicio nacional de noticias para Puerto Rico, que la Agencia inicia en 1985 para competir con las noticias que suministran UPI y AP. Consigue desbancarlas en dos años.

América, que valoraba muy bien el servicio de enfoque hispanoamericano de EFE y se había familiarizado con las voces de sus corresponsales por todo el mundo, descubre en el Estado Libre Asociado otra nueva faceta de la agencia española, situada ya entre las tres con mayor publicación en el continente.