Escuela de Periodismo

«La vida de los periodistas, como de quienes defienden la libertad, no debería consistir en la sobrevivencia». Son palabras del periodista polaco Adam Michnik, galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2022, que recibe este 28 de octubre en Oviedo.
Michnik ha trasladado esta reflexión a varias decenas de estudiantes de periodismo, entre ellos una representación de alumnos del máster en Periodismo de Agencia que imparte la Universidad Carlos III de Madrid y la Agencia EFE, durante una mesa redonda moderada por el periodista Carlos Franganillo celebrada en el salón de plenos del Parlamento asturiano bajo el título «Las nuevas fronteras del periodismo global».
El periodista polaco, muy contento con el galardón, tiene claro su mensaje: «la defensa de la democracia y la lucha contra las noticias falsas deben ser la prioridad».
Contundente en sus respuestas, Michnik, que llegó al encuentro rodeado de cámaras, sonriente, con un jersey oscuro, dijo que respondía únicamente lo que conocía con certeza, “no sirvo para maestro, fui mal profesor y peor alumno”, bromeó.

LIBERTAD DE PRENSA

Michnik, fundador y director del periódico más importante en Polonia, «Gazeta Wyborcza», e incluido entre los 50 héroes de la libertad de prensa por el Instituto de Prensa Internacional, enfocó el encuentro en los retos a los que se enfrentan los nuevos periodistas.
«Tenemos que encontrar un lenguaje distinto al que utilizan los falseadores de la realidad. Antiguamente el problema era la censura, pero hoy es la cacofonía, los trols, las falsas noticias”, subrayó.
La libertad, los bulos, la guerra y la Unión Europea han sido los temas abordados por el comunicador en el encuentro, , tras el cual los jóvenes estudiantes tuvieron la oportunidad de saludar y fotografiarse con el galardonado.
Michnik fue opositor demócrata de la Polonia Comunista en los años ochenta, tiene casi ochenta años y lleva más de cuarenta de trayectoria en el mundo de la investigación y el periodismo.
Recordó los encuentros con el presidente ruso, Vladimir Putin, y cómo le causó buena impresión en un primer momento, «después vi que era un tipo peligroso», comentó.
«Yo pensaba que era un gánster que pensaba de manera racional, pero cuando bombardeo Kiev llegue a la conclusión de que era un psicópata y que había que tener mucho cuidado».
(Información elaborada por Karla Vanesa López Quiñones, Salvador León Navarro, Laura del Mar González Vega y Eva Iglesia)