El presidente de Ucrania, Vladimir Zelenski, ha hecho de las redes sociales su principal vía de comunicación. A través de ellas se dirige al pueblo ucraniano y al mundo, lo que ha consolidado su imagen de líder cercano y carismático.

Esta misma semana, al cumplirse 104 días de la invasión y con el ánimo de despertar conciencias, Zelenski incluyó cuatro fotos del fotoperiodista de EFE Estaban Biba en su mensajes en Telegram, Instragram y Facebook.

Biba, que cumple casi un mes como enviado especial al conflicto, se muestra muy sorprendido por el uso de sus fotografías. “Habiendo tantas imágenes de calidad ahora en Ucrania, es sorpresivo. Sobre todo para los soldados que aparecen en las fotos y para el equipo ucraniano que nos ayuda…ven que sus historias son vistas por las autoridades”, señala.

JÁRKOV (UCRANIA), 04/06/2022.- El soldado con pseudónimo «Vinin» en una trinchera en medio de un bosque en Ucrania el 3 de junio de 2022. Tras más de cien días de guerra, en el frente los soldados ucranianos se mentalizan de que tendrán que seguir luchando para que las tropas rusas no vuelvan a avanzar hacia ciudades como Járkov EFE/Esteban Biba

En la misma galería, Zelenski compartió también fotografías de los reporteros Oleg Palchyk y del multipremiado Finbarr O´Reilly.

Las imágenes de Biba elegidas por el presidente ucraniano son cuatro retratos de soldados ucranianos en las trincheras. Y cada fotografía cuenta una historia: “Uno es un informático que usa una bazuca en la guerra y que aprendió a usarla con tutoriales de YouTube; otro es un soldado que está cansado y ve que la guerra está muy lejos de terminar; otro nos acompañó a aldeas abandonadas … todos jóvenes, todos con sus proyectos de vida suspendidos por la guerra.”

La aparición de estas fotografías multiplicó las reacciones en las redes sociales tanto en Europa como en Latinoamérica, especialmente en Guatemala, donde Biba ejerce su trabajo para EFE.

TSYRKUNY (UCRANIA), 30/05/2022.- Foto del pasado 27 de mayo de 2022, en el que se ve a un soldado patrullando entre los restos de un puente cerca del campo de batalla. Las explosiones de proyectiles son de lo poco que se escucha en aldeas próximas a la línea de combate en Járkov, en el este de Ucrania, donde el tiempo parece haberse detenido y queda el recuerdo de lo que vivieron los vecinos cuando llegaron las tropas rusas. Olexandr Yena, que vive en uno de estos pequeños pueblos, Tsyrkuny, cuenta a Efe que junto a otros dos vecinos estaba en la calle un día de marzo cuando vieron llegar a militares rusos. EFE/Esteban Biba