El presidente de la Agencia EFE, Miguel Ángel Oliver, ha entrevistado al presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, en un encuentro en el que el mandatario latinoamericano reconoció que desde que llegó al Gobierno, hace apenas un mes y medio, cada vez que abren «las gavetas» en un ministerio «nos saltan los casos de corrupción», y agregó que devolver la transparencia a las instituciones conllevará un proceso «gradual y progresivo».
Durante la entrevista, enmarcada en la primera Tribuna que realiza el presidente de EFE en Casa de América, Arévalo señaló que su Gobierno combate el fenómeno de las pandillas «en el marco del pleno respeto de los derechos humanos» y apostó por mantener el diálogo a nivel técnico entre los países de Centroamérica para facilitar la integración regional en el ámbito económico y de los pueblos, a la espera de que el proceso pueda trasladarse al campo político y se mostró partidario de mantener el diálogo a nivel técnico entre los países de Centroamérica para facilitar la integración regional en el ámbito económico y de los pueblos, a la espera de que el proceso pueda trasladarse al campo político.
Arévalo ha concluído en Madrid su primera gira europea desde que llegó al poder en enero pasado, con una visita a España durante la que se entrevistó con el rey Felipe VI y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, así como con empresarios españoles.
«Cuando la corrupción entra en un país de manera sistemática llega a todas las instituciones y las corroe, pero no hay que equivocarse con pensar que todos los funcionarios del Estado son igualmente corruptos, muchos vienen a dar información porque se sienten liberados», puntualizó Arévalo durante su intervención en la Tribuna EFE conducida por Oliver.
El mandatario puso como ejemplo de la situación actual de Guatemala la destitución del responsable de la Dirección General de Aeronáutica Civil, Francis Argueta, en la que «teníamos una combinación de incompetencia con corrupción».
«No únicamente había un abandono total de la función de administración efectiva de la seguridad aérea del país y del aeropuerto, sino que además había mecanismos que permitían el funcionamiento con impunidad de ciertas redes y mecanismos mediante las cuales se permitía que no hubieran entradas y salidas vigiladas», dijo.
Sobre cómo será su política exterior en relación a Nicaragua, el mandatario dijo que hay que «desarrollar estrategias para mantener vivo y activo ese objetivo de integración regional que hemos mantenido y con el que hemos funcionado durante algún tiempo».
«En este momento, las condiciones en la región no permiten que se lleve a cabo un diálogo político, porque existen problemas en términos inclusive de la medida en que algunos de los países cumplen o no las condiciones mismas que se establecieron en el Protocolo de Tegucigalpa», agregó sin mencionar a un país en concreto.
El Protocolo de Tegucigalpa de 1991 fue firmado por los países centroamericanos para constituir el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). Se trata de un instrumento jurídico para facilitar la integración regional de manera armónica y equilibrada en base a los principios de libertad, democracia y derechos humanos.

Por otro lado, al ser preguntado sobre la situación en Venezuela, país que tiene previsto celebrar este año elecciones sin que se haya aclarado aún si podrá participar la oposición, el mandatario puntualizó: «más que referirme al caso específico de Venezuela, nosotros entendemos como un principio fundamental válido para todo el mundo la necesidad de contar con instituciones públicas que defiendan los derechos y las libertades de todas las personas».
También recordó a su padre Juan José Arévalo, el primer gobernante electo democráticamente en el país centroamericano.
«En la figura de mi padre hay inspiración y compromiso», dijo, además de señalar que fue un «estadista con un compromiso profundo por los principios de la democracia y la justicia social».
APOYO INTERNACIONAL
Por último, el mandatario atribuyó la consolidación de su mandato, a pesar de los impedimentos, a una mezcla entre el apoyo de la comunidad internacional y de la sociedad de Guatemala «cuya determinación fue clave para liberarse del abrazo asfixiante de la corrupción».
El apoyo de España, que calificó de «fundamental», se plasmó en el encuentro que mantuvo con empresarios en Madrid y con el rey Felipe VI y Sánchez.
«El Estado va a estar haciendo inversiones muy significativas de infraestructura para el desarrollo en las áreas más necesitadas del país (que corresponden principalmente a aquellas donde viven los pueblos originarios). Necesitamos hacer grandes inversiones, y son oportunidades donde podemos contar con capital privado nacional e internacional. España puede tener la certeza jurídica para trabajar juntos», concluyó.
