Marcelo Sayao, referente del fotoperiodismo en Latinoamérica y pilar de la agencia EFE en Brasil, ha fallecido este jueves en Río de Janeiro a los 55 años. Una noticia tan devastadora como inesperada.

Era un excelente profesional y carismática persona para los que trabajamos codo a codo con él, afectuoso y directo en el trato. Sincero y de buen corazón. Todos recordamos su inconfundible voz ronca, proponiendo temas y coordinando coberturas, siempre exigente por lograr la mejor foto.

Madrugador y dedicado, le guiaba el deseo de encontrar un ángulo diferente, como el que le proporcionó el premio de Periodismo Rey de España en 2001: una mujer negra de espaldas amenazando con un ladrillo a un agente de la policía durante unos disturbios en un barrio humilde de Río de Janeiro que fue portada de «O Globo» en 2000. Tres años después, EFE lo fichaba para montar y dirigir el servicio fotográfico de Brasil, que se convirtió en uno de los punteros de la agencia.

Marcelo Sayao cubría con tanta energía desde un partido de fútbol -era un incondicional del Flamengo-, hasta unos carnavales de Río, pasando por peligrosas operaciones policiales en las favelas.

Los temas sociales le apasionaban. Y si hacía falta trepar un árbol para fotografiar a una refugiada venezolana que dormía en una hamaca entre las ramas, Marcelo, o simplemente Sayao, como casi todos le llamábamos, se subía. Además de la foto, la percusión -integraba una escuela de samba- y el mar eran dos de sus otras pasiones, a las que recurría cuando necesitaba despejar la cabeza.

Al servicio de EFE, firmó más de 30.000 instantáneas sobre acontecimientos en la región y en todo el mundo. Fue enviado especial a los Mundiales de fútbol de Alemania en 2006 y Brasil en 2014 y a los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, Londres en 2012 y Río en 2016.

En Sudamérica, cubrió, entre otros acontecimientos, la posesión de Evo Morales como presidente de Bolivia en 2006, Cumbre Iberoamericanas, del Mercosur y acontecimientos deportivos exigentes como la Copas América y Juegos Panamericanos.

Su intuición le proporcionaron algunas fotos que pasaron a la historia. Una de ellas la obtuvo por su afición a madrugar. En una Cumbre celebrada en la costa brasileña de Bahía en diciembre de 2008, captó en traje de baño a la entonces presidenta chilena Michelle Bachelet, una foto que generó tanto éxito editorial como polémica por las explicaciones que pidió la Presidencia chilena.

Cuando no estaba en el terreno, Sayao dirigía al equipo fijo de fotógrafos de EFE en Brasil, con puestos en Río, Sao Paulo y Brasilia, y manejaba una extensa red de colaboradores en prácticamente toda la geografía de este país de tamaño continental, desde Porto Alegre, en el sur, a Manaus, en la Amazonía.

Entre las últimas grandes coberturas que coordinó, destacan la ascensión al poder de Jair Bolsonaro (2018), la tragedia de Brumadinho (2019), la Copa América de 2019, los incendios de la Amazonía de ese mismo año y la crisis del coronavirus en 2020.

Los restos mortales de Sayao, que era padre de tres hijos, serán incinerados este viernes en el cementerio de Cajú de Río de Janeiro.