La presidenta de la Agencia EFE, Gabriela Cañas, ha asegurado este miércoles que los bulos, en materia de información, son «realmente un bombardeo a nuestros estándares democráticos», a la vez que reveló que EFE los recibe a diario.

Cañas participó hoy en una mesa redonda sobre «Inteligencia artificial, big data, comunicación y medios: ¿Aliados o enemigos?», en la que participó junto a Elena Alfaro, responsable global de Datos del BBVA y Laura Sanz, directora de Audiencias de Telefónica, ponentes moderadas por Amparo Polo, responsable de Estrategia Digital de Expansión.

La misma ha sido el primer debate en inaugurar el Congreso Dircom «Comunicación para una nueva sociedad», que conmemora los 30 años de su existencia y se celebra en el Campus del IESE, en Madrid.

El presidente de la Asociación Dircom, Miguel López-Quesada, indicó a EFE que este congreso «es una pausa para la reflexión de los miles de profesionales que conectan cada día a empresas e instituciones con sus audiencias».

«La capacidad de análisis estratégico y la visión transversal de los directores de comunicación (dircom) es más importante que nunca ante un entorno de enorme complejidad», agregó.

 

Hay que desactivar cada una de las informaciones falsas o tergiversadas

 

En su intervención, Cañas subrayó que la recepción de informaciones e imágenes falsas o tergiversadas «nos obligan a desactivar cada una de ellas y, es en ese punto, en el que la tecnología juega un papel importante».

En este sentido, explicó a los asistentes que la Agencia EFE se ha adherido a la Content Authenticity Initiative (CAI), una asociación global de empresas tecnológicas, redes sociales y medios de comunicación que garantiza la autenticidad del contenido audiovisual mediante un protocolo de seguridad encriptado.

Impulsada en inicio por Adobe, Twitter y el New York Times, la CAI cuenta actualmente con cerca de 800 miembros en todo el mundo, entre ellos, las principales agencias internacionales de noticias y empresas como Microsoft, Nikon o Qualcomm.

El proyecto promueve un estándar de código abierto que sella la información de procedencia y atribución (metadatos) y registra además cualquier modificación operada sobre la fotografía o el vídeo.

 

La presidenta de la Agencia EFE, Gabriela Cañas participa en la mesa redonda «Inteligencia artificial, big data, comunicación y medios: ¿aliados o enemigos? celebrada en el Congreso 30 Aniversario de Dircom, organizado por la Asociación de Directivos de la Comunicación, en Madrid. EFE/ Juan Carlos Hidalgo

 

El sistema, basado en métodos criptográficos, permite desplegar el historial del contenido y comprobar si ha sufrido alguna alteración, preservando a su vez la privacidad y seguridad de los autores de las imágenes.

«Se trata de identificar la información pero desde el origen, ya que nuestro problema es saber dónde está la trampa (en la información falsa) y, precisamente, ese punto es el que entraña dificultad», remarcó Cañas.
A su vez, la presidenta de EFE subrayó que el lector o el espectador, cada vez más, «busca los medios fiables»

Sobre la recepción de los bulos, indicó que muchos de los que se reciben diariamente en EFE «son muy burdos y enseguida se pueden desactivar», y que muchos se reciben directamente del usuario de la información, mientras otros, son fruto del «ruido informativo» en las redes sociales. Los «encontramos y buscamos nosotros y pasamos a desactivarlos».

Por su parte, Sanz detalló que se ha desarrollado un algoritmo de escucha en Telefónica que les permite detectar cualquier tipo de ruido, sea: neutro, positivo o negativo, casi en tiempo real y allá donde se produce.

También indicó que en la dirección de Comunicación de Telefónica hay una parte del departamento dedicada a las audiencias, donde se hace una exhaustiva medición de palabras corporativas, una escucha en tiempo real, tienen diferentes alertas de temas, volumetrías y cuentan con un mapa de comunidades para llegar al origen de las conversaciones, para “tomar las mejores decisiones y de la manera más rápida”.

Por último, Alfaro indicó que en el BBVA la Inteligencia Artificial (IA) les sirve para personalizar la oferta y mejorar la experiencia de uso, además de identificar algo inesperado en la cuenta de los clientes, que les ayudan a tener una mejor “salud financiera”.