«Endangered» (En peligro) es el título de un documental de investigación sobre los periodistas amenazados que trabajan destapando delitos y casos de corrupción.

De la plataforma HBO, la cinta -estrenada hace unas semanas- está protagonizada por cuatro reporteros, entre ellos, Sáshenka Gutiérrez, fotógrafa que trabaja para la Agencia EFE en la delegación de México.

Junto a ella, representan al sector el fotógrafo Carl Juste, del Miami Herald; Patricia Campos Mello, periodista del diario Folha de Brasil y Oliver Laughland, del diario británico The Guardian, en Estados Unidos, con los que actualmente sigue manteniéndose en contacto.

La película es fruto de la colaboración entre las directoras Rachel Grady y Heidi Ewing y el periodista Ronan Farrow, quien hizo las veces de productor ejecutivo. Grady y Ewing incluyeron a Gutiérrez después de que le hablaran a Ewing de la fotógrafa mexicana.

México es uno de los países más peligrosos para ser periodista

«México es uno de los países más peligrosos para ser periodista. Muchos de mis compañeros han desaparecido o han sido asesinados», asegura en el documental Sáshenka, recientemente galardonada con el Premio Ortega y Gasset a la mejor fotografía por una imagen tomada a Sandra Monroy, paciente de cáncer que se sometió a una mastectomía bilateral que le salvó la vida.

«Endangered» revela que más de 3.000 mujeres fueron asesinadas de enero a noviembre de 2021, en México, y que en dicho país han matado a 120 periodistas en los últimos años, pese a lo cual Gutiérrez asegura que no ha tenido «miedo nunca, la verdad».

Fotógrafa de EFE en un documental de HBO

El documental muestra a Gutiérrez en una conferencia de prensa del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en la que éste asegura que hay «muchas noticias falsas» sobre la COVID-19.

Se refiere a una fotografía de Sáshenka que refleja a una mujer en la parte de atrás de un vehículo con síntomas (de Covid-19) esperando a que haya espacio en un hospital de Tláhuac.

En conversación hoy con EFE, Sáshenka explica que el documental muestra los «diferentes tipos de violencia a los que nos enfrentamos como periodistas», y recuerda que, como tal, «puedes recibir ataques de ciudadanos que no están de acuerdo en lo que escribes, de mandatarios, de la policía, etcétera».

Pero, sea como sea, «la mayoría de las veces seremos ese personaje incómodo».

Añade, que es «muy común» que la gente «te encare o te agreda porque trabajes en algún medio de comunicación que a ellos no les gusta o simplemente porque seas periodista».

Lo que tiene claro, como explica a EFE, es que no tiene miedo.

«Yo hago bien mi trabajo y la verdad es que yo me siento muy acompañada por EFE, no es por hacerles la barba (la pelota) pero el día de mi agresión fueron los primeros en respaldarme», remarca.

«No quiero dejar de mencionar que, no porque yo no tenga miedo, no estén pasando cosas graves en México. La situación es crítica, hay compañeros en los estados de la República que viven amenazados, y en lo que va del año, 12 periodistas han sido asesinados y todos los días son amenazados, y tienen que dejar sus lugares de trabajo y su vida por irse al exilio», concluye.

En «Endangered» se reflejan, a su vez, las dificultades por las que pasa Patricia Campos Mello, quien sufre las acusaciones del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien aseguró que Mello recibía favores sexuales a cambio de informaciones sobre él.

La libertad de prensa en Brasil es frágil

Campos Mello deja claro que la libertad de prensa en Brasil es frágil y muestra al padre de Patricia Campos, el también periodista Helio Mello, asegurando que antes se trataba a los reporteros como nobles, pero «ya no, la gente trata mal a los periodistas».

Tras una demanda contra Bolsonaro por parte de Campos, éste fue condenado a pagar 20.000 reales (unos 5.700 euros) a la periodista, en concepto de daños morales.

«No soy la primera mujer que sufre ataques misóginos. Simplemente por ser periodista en Brasil la gente cree que los ataques sexistas son divertidos. ¿Les haría gracia que lo hicieran de su hermana, mujer o su hijo? Los periodistas no deberían ser noticia. Debemos ceñirnos a lo que es importante: informar e investigar», opina en «Endagered».

Otro de los cuatro protagonistas, Carl Juste, explica que, en 30 años como periodista, nunca ha vivido esta «cantidad de casos de acoso en contra nuestra».

«No es sólo acoso es también intimidación…la libertad de prensa es absoluta y es una de las pocas de la Constitución que está garantizada, más que la igualdad. Pero las reglas están cambiando ahora», remarca.

Tampoco es ajeno a esta sensación Oliver Laughland: «tengo muchas emociones encontradas por Estados Unidos. Creo que el trabajo que hacemos es más importante que nunca. (A la hora de trabajar) he intentado centrarme en eso».

Laughland plantea que, en la última campaña electoral en Estados Unidos, ha tenido, frecuentemente, «la sensación de estar informando en dos dimensiones paralelas, donde los hechos objetivos han dado paso a la desinformación y a las mentiras y falsedades, y éstas se han hecho populares».