Profesionales de la comunicación, la investigación y la docencia han debatido este miércoles sobre los peligros del negacionismo, un fenómeno que proponen combatir con una actitud proactiva cuando se detectan falsedades, buscando información veraz y con opiniones formadas con fuentes diversas.

En el foro “Desmontando el negacionismo: cómo protegerse de las mentiras que aprovechan el miedo”, organizado por la Agencia EFE y la Universidad Camilo José Cela (UCJC), también se ha señalado que es responsabilidad de todos no contribuir a la cadena de difusión de informaciones sin contrastar que provocan alarma o ponen en peligro la salud.

Como ejemplo se ha utilizado la sugerencia del expresidente de Estados Unidos Donald Trump de ingerir o inyectar desinfectantes para combatir la pandemia de la COVID-19 y que provocó que, días después, el Centro para el Control de Envenenamientos de Nueva York recibiese 100 llamadas por daños con estos productos.

La científica titular del Instituto de Filosofía del CSIC, Astrid Wagner; la responsable de EFE Verifica, Desirée García; el redactor en EFE Verifica Sergio Hernández; el rector de la Universidad Camilo José Cela (UCJC), Emilio Lora-Tamayo; el jefe del grupo dedicado a la desinformación dentro de la Comisión de Información de la Policía Nacional, David Noheda, y el profesor de Psicología de la UCJC Guido Corradi, participan en el encuentro informativo en la UJCJ.

En este sentido, la científica titular del Instituto de Filosofía del CSIC, Astrid Wagner, ha defendido durante su ponencia inicial la necesidad de “aunar conocimientos de equipos multidisciplinares en la colaboración y el diálogo de la ciencia con políticos, medios y sociedad civil”.

En situaciones como la pandemia, ha considerado importante mantener “un alto nivel de confianza” en las organizaciones científicas, al mismo tiempo que estas han tenido que evolucionar su capacidad de divulgación.

Wagner ha apuntado que abandonar actitudes equilibradas y caer en la polarización convierte “posiciones en dogmas y elimina la capacidad de autocrítica”.

Por su parte, el rector de la UCJC, Emilio Lora-Tamayo, ha definido el negacionismo como la “mentira digital” y, al igual que Wagner, ha abogado por abordar este fenómeno con responsabilidad y buscando soluciones conjuntas para combatirlo desde todos los ámbitos.

El rector de la Universidad Camilo José Cela, Emilio Lora-Tamayo, participa en el encuentro informativo «Desmontando el negacionismo: cómo protegerse de las mentiras que aprovechan el miedo», en Madrid.

Peligros del negacionismo

Según el periodista de EFE Verifica Sergio Hernández, la fortaleza del negacionismo es la propagación de sus mensajes sobre los que defienden la verdad, sumado a la dificultad de rebatir el pensamiento de quienes creen que el resto habla como parte del sistema y que este “siempre miente”.

Para Hernández, el papel de los medios es clave a la hora de formar una opinión o evitar conductas violentas o lesivas para la salud, por lo que ha reivindicado la credibilidad del periodismo y el derecho a la información de la ciudadanía.

En el caso de los centros educativos se debe, en su opinión, formar alumnos con “espíritu crítico y razonamiento”, y que sean conscientes del uso que hacen de las tecnologías.

El jefe del grupo dedicado a la desinformación de la Policía Nacional, el inspector David Noheda, ha participado también en el foro, donde ha valorado que el empeño de las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado es evitar que “se pase de lo teórico al odio y a lo físico”.

Noheda ha explicado que la Policía, al igual que la Guardia Civil, tiene al servicio del ciudadano su web para denunciar de forma anónima bulos que circulan en las redes sociales e internet y que pueden ser peligrosos, y ha animado a la gente a usar “conocimiento y sentido común” para evitar cualquier manipulación.

El psicólogo y profesor de la universidad madrileña Guido Corradi ha incidido en cómo muchas personas han buscado refugio en las redes sociales para mitigar su aislamiento durante la pandemia, y ha alertado de que muchas de ellas han conectado con grupos dirigidos a potenciar la desinformación en estas plataformas.

Y a quienes fuera de las redes tengan que relacionarse con personas cercanas que defiendan ideas negacionistas, Corradi ha aconsejado “evitar la confrontación y luego escuchar, reflexionar, buscar puntos en común y dar explicaciones muy sencillas». Cuando ni siquiera esto sea posible, es mejor, ha dicho, «retirarnos educadamente”.