La presidenta de la Agencia EFE, Gabriela Cañas, ha insistido en la necesidad de dar respuesta a las «amenazas» a la democracia en la presentación del acto de conmemoración del 30 aniversario de las reuniones iberoamericanas de máximo nivel, en un acto celebrado en Madrid en el que intervinieron el rey de España, Felipe VI, el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, así como los mandatarios de Argentina, Alberto Fernández; Colombia, Iván Duque; Chile, Sebastián Piñera; Panamá, Laurentino Cortizo, y República Dominicana, Luis Abinader, quienes intervinieron de forma telemática.

El monarca español clausuró en la Casa América de Madrid el acto en el que remarcó que, desde la primera cita celebrada en Guadalajara (México) en 1991, las cumbres se han consolidado como «un espacio privilegiado de diálogo político, concertación y cooperación entre sus Estados miembros, regido por el principio del consenso».

Son ejemplo, dijo, de «lo lejos» que se puede llegar cuando los países iberoamericanos «trabajan unidos».


«Por encima de diferencias, hemos logrado mantener, en este espacio y en este sistema, la continua participación y utilidad de nuestros encuentros para todos sus miembros», resaltó.


El rey puso en valor que los países iberoamericanos son «pueblos afines», a los que les liga «un sentido de pertenencia y de consideración mutua, un gran afecto y el respeto y reconocimiento de la diversidad».

Por su parte, Sánchez propuso abrir un debate en la comunidad iberoamericana para aprobar en el futuro una Carta de Derechos Digitales en la región.

Sánchez agregó que puede ser una tarea pendiente para quien ocupe próximamente la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).

Para el jefe del Ejecutivo, ante todo lo que está aconteciendo en el mundo digital y lo que afecta a derechos y libertades, es necesario plantearse ese objetivo.

Algo que ha recordado que ya ha hecho su Gobierno con la aprobación de una Carta de Derechos Digitales nacional.

Proteger la democracia

El presidente del Gobierno ha resaltado igualmente la trascendencia de que se incrementen las relaciones entre la Unión Europea y los países latinoamericanos, una tarea en la que ha afirmado que están volcados tanto España como Portugal.

Los mandatarios de Colombia y Chile pidieron, a su vez, proteger la democracia en la región, un sistema «que no ha sido dado» y que «hoy tiene riesgos».

Duque consideró que las «reelecciones indefinidas en América Latina ponen en riesgo la democracia» y «consolidan dictocracias» y posteriormente «dictaduras».

También apuntó a las «claras amenazas» que algunos medios de comunicación afrontan, por lo que pidió una acción «lo suficientemente clara y enaltecida» para que los valores de la libertad de expresión y la democracia se «preserven».

Recordó que el «lugar del mundo que vive la mayor crisis migratoria es Iberoamérica», con «más de seis millones de venezolanos en todo el continente». Por eso, apuntó, «necesitamos mecanismos para enfrentarlo, una gran respuesta diplomática, social y económica».

En esa misma línea se expresó el presidente chileno, quien aseguró que «en Latinoamérica hay quienes llegan al poder de manera democrática, pero una vez lo ostentan se esfuerzan en destruirla».

A su juicio, estos mandatarios «atentan contra los valores de las Cumbres Iberoamericanas desde su inicio, en 1991, basados en el respeto a la libertad y los derechos humanos».

Por su lado, el dirigente argentino, Alberto Fernández, explicó que el mundo está viviendo «un momento único, donde se combina una crisis asimétrica sanitaria, climática y económica» y dificultades para «acceder al sistema financiero multilateral de desarrollo» por parte de los países de renta media.

«Los países desarrollados tienen los problemas resueltos, los pobres son auxiliados, pero los de renta media quedan en una zona gris donde nadie les presta atención», advirtió.

La importancia de apostar por el medio ambiente

El presidente de República Dominicana, Luis Abinader, centró parte de su intervención en el medio ambiente, al igual que sus colegas, y pidió apostar por «la revolución verde» y trabajar en «la sostenibilidad, en lo económico y en lo social conjuntamente».

«No podemos sostener un planeta que devora sus recursos y a sus personas, tenemos que ser capaces de tejer alianzas en una transición justa, que no deje marginada a una parte de la sociedad, porque la revolución verde implica una vida justa, pero económicamente sostenible, con lazos hacia el entorno social», aseveró.

Además los presidentes de Panamá y Portugal, Laurentino Cortizo y Marcelo Rebelo de Sousa, alabaron los 30 años de historia de las Cumbres Iberoamericanas, «un espacio que hay que cuidar» y que ha logrado «avances importantes».



«En el momento en el que estamos y con la coyuntura que vive el mundo, tenemos que cuidar esta comunidad iberoamericana y ser celosos de que todos estemos alineados en conceptos y misiones sumamente importantes», añadió el dirigente panameño.

Por último, el presidente portugués recordó que en el mundo «multipolar y multilateral» actual, Iberoamérica es «un polo importante».

«Somos más que cumbres, somos una comunidad de pueblos hace millares de años y, desde hace 30 años, estamos en construcción permanente, en estos años nos descubrimos y nos conocimos mejor».